El británico Adam Yates, líder del Tour de Francia, justificó que la sexta etapa se soldara sin ataques entre los favoritos porque había que guardar fuerzas para lo que resta.
"Había un grupo delante, buenos ciclistas, pero ninguno peligroso para la general. Hemos controlado la carrera, pero como no había opciones de ganar la etapa, no hemos atacado", dijo el corredor del Mitchelton.
"En el final había una subida muy dura, difícil intentar una gran ofensiva y la última montaña no era suficientemente dura. Atacar hubiera sido un gran esfuerzo para poco resultado, he preferido ahorrar fuerzas para los próximos días", agregó.
Yates confesó que correr con el maillot amarillo, que se enfundó la víspera tras una sanción impuesta al francés Julian Alaphilippe, "es una experiencia hermosa", pero consideró que "la palabra sueño es demasiado fuerte".
"Voy a intentar mantenerlo algunos días más, aunque mi objetivo en este Tour no es la general, es ganar etapas", reiteró.
Cuando recibió la elástica amarilla, Yates indicó que "no va a cambiar nada", por recibir la amarilla y que su planteamiento será el mismo .
El ciclista indicó que intentará sumar alguna victoria el próximo fin de semana en las etapas pirenaicas, donde ya se impuso su hermano gemelo Simon.
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"¿Por qué no?. Cuando llegue la alta montaña trataré de hacer algo. Por eso preferí hoy ahorrar energías. Pero cuando llegue la alta montaña lo voy a intentar", sostuvo Yate.