Juventus abdicó ayer como rey de la Copa Italia, un torneo del que fue campeón en las últimas cuatro ediciones consecutivas, al perder 3-0 en el campo del Atalanta en los cuartos de final.
Un doblete del colombiano Duván Zapata y un tanto del belga Timothy Castagne acabaron con una Juve que no recibía goles en la Copa Italia desde el 5 de abril de 2017, cuando se metió en la final, pese a perder 3-2 contra el Nápoles.
Dejó vacío su trono el conjunto turinés y perdió a su capitán, Giorgio Chiellini, que abandonó al equipo en la primera mitad por lesión.
