El boxeo es el deporte que más gloria ha dado a Panamá, pero ha decaído y su crisis se refleja cada vez más, tanto a nivel aficionado como profesional.
Falta de implementos deportivos, estructura, entrenadores, formadores capacitados y también que el pugilista panameño se la crea.
Panamá ha tenido en el boxeo 32 campeones mundiales, 30 hombres y 2 mujeres, y pese a todo el éxito cosechado, ha decaído.
A nivel aficionado, la dirigente Jazmileth Pérez explica que la falta de implementos deportivos es notoria, los boxeadores se intercambian desde los protectores bucales hasta protectores genitales, etc.
Pérez también pidió respaldo para los entrenadores porque son los que ayudan a los boxeadores aficionados. Inclusive, en nuestro país, el entrenador de boxeo aficionado es el mismo para el profesional. "Algo que no es bueno", admite.
Para el promotor Diego Victoria, el problema de los preparadores se inicia en parte en la dirigencia, ya que para tener la licencia de entrenador solo piden el segundo grado de escolaridad y pagar cinco dólares.
Tanto Pérez y Victoria coinciden en que en Panamá hay buenos entrenadores, pero necesitan afianzar sus conocimientos en aspectos psicológicos, nutrición, preparación física, entre otras cosas, con charlas y cursos.
Los tiempos son difíciles también para el boxeo rentado, dice Victoria.
El promotor agrega que puedes programar una cartilla de 10 o 12 peleas y solo concretas 7 porque los boxeadores no hicieron el pese o dan otra excusa. "Les falta compromiso y creérselas", agrega.
El empresario sostiene que en Panamá, el 50% de los boxeadores activos son extranjeros y el foráneo lo aprovecha, pero el pugilista panameño no.
Para saber de este tema y la entrevista completa escucha el podcast Desde las Gradas en panamaamerica.com.pa.
