Un tribunal de Siroki Brijeg, a unos 150 kilómetros al sur de Sarajevo, condenó a penas de entre tres y diez meses de prisión a estos aficionados por su participación en los desordenes.
Este es uno de los procesos judiciales que se llevan a cabo en Bosnia por los graves desórdenes y peleas que se registraron entre hinchas de fútbol del Sarajevo y el Siroki, el 4 de octubre de 2009.
Los desórdenes, que ocasionaron también daños materiales en los alrededores del estadio local, se produjeron antes del encuentro de los dos equipos de la primera división de la liga bosnia, que quedó suspendido por la gravedad de los enfrentamientos.
La pelea tuvo también una connotación étnica, ya que enfrentó a bosniomusulmanes, los aficionados mayoritarios del Sarajevo, y a los bosniocroatas del Siroki.
Oliver Knezovic, acusado del asesinato a tiros del hincha sarajevita Vedran Puljic, de 24 años, está fugado en Croacia.