Es la frase que me gustaría que digan y haga la familia fútbol.
Siempre escucho cosas malas de la liga local. Pero qué pasaría si escuchamos de cada dirigente, periodista, jugador, empresario, aficionado, por lo menos una cosa buena de nuestra liga... cuántos sumaríamos al final.
Si se escucha que la afición no asiste, no sirve; que los boletos están caro (espero que bajen los precios), no hay espectáculo; que se ausenta al fanático, falta mercadeo.
No creo que la suma de todo esto sirva de estímulo para que el público asista al estadio, pero qué pasaría si cada persona dice algo o una cosa bueno de ella.
El Torneo Apertura 2018 arrancó. Más allá de tener otro logo o cambio de formato de competencia, las expectativas por el inicio de un nuevo campeonato siempre quedan, principalmente, luego de que Panamá participara en el mundial de Rusia.
Hemos estado, como se dice, mirando los toros desde la barrera, con respecto al inicio de este torneo, pero en esta ocasión, miraremos las cosas de forma simple, porque darle palo o criticar a nuestra liga, créanme es fácil.
Nuestro fútbol está cerca de las elecciones de sus dirigentes, la política ya entró en juego y me refiero tanto a la política como a la política deportiva, la cual tampoco es complicada y, al final, los elegidos son los autores principales de encaminar nuestro deporte, en este caso el fútbol.
Quizás el Apertura 2018 tenga este matiz especial, surgen preguntas. Qué pasará, quién será el elegido en la Fepafut, todo esto arropa este torneo. Siempre escucho críticas hacia nuestra liga por parte de todos los sectores e incluyo a dirigentes, medios de comunicación, jugadores, etc., etc., de que no es buena, de que falta esto o lo otro.
Pero recalco, si repiten cosas malas y se quejan constantemente de la liga local, en nada se estimula al fanático a asistir al estadio.
Todo esto lo vemos, pero Panamá fue a un mundial con una camada de jugadores que tuvo sus pinitos en esta liga, llámese: Anaprof, LPF o Liga Panameña de Fútbol, como se pretende que le digan ahora.
Por eso repito y les propongo a todos los que en un momento hemos criticado a nuestra liga, que específicamente durante todo el Apertura 2018 digamos al menos una cosa buena de la misma para ver qué ocurre, porque no todo puede ser malo.
Hagámoslo, para ver qué pasa y veamos al final, cuánto sumamos de cosas buenas de la liga y si esto ayuda a nuestro fútbol y motiva al aficionado a asistir al estadio.
