E l problema que enfrenta el sistema educativo y la urgencia de cambios crece por las demandas propias del crecimiento económico. No hay que trabajar solo en la base de planes de estudio, sino en competencias, valores y autoestima, es decir, en la conciencia del recurso humano.
Juan Planells, uno de los especialistas panameños en esta materia, explica el porqué. Su paso por el Instituto Nacional de Formación Profesional y Capacitación para el Desarrollo Humano (Inadeh) es un modelo de cómo se puede llevar un sistema en crisis hacia el éxito.

Con formación, apoyo de todos los sectores productivos y académicos concienció a los panameños de la importancia en el desarrollo del país de las carreras técnicas y revirtió de segunda a primera categoría.
El porcentaje de fracasos disminuyó, pero la situación persiste, pese a los esfuerzos.
¿Cómo se podrían revertir estas cifras en el sistema de enseñanza, pues debe ser un sistema sin fracasos?
Así es, incluso el avance es en promedio nacional, pero si usted se va a regiones como Darién --por ejemplo--, el porcentaje de fracasos y deserción es altísimo, de modo que no solo hay que ver lo que hemos avanzado, que nos debe llenar de satisfacción y de orgullo, en los porcentajes a nivel nacional, sino en las diferentes regiones del país porque queremos que todos los panameños disfruten de la oportunidad de recibir una educación que les permita participar de este crecimiento económico que estamos teniendo. Uno de los graves problemas es que el crecimiento económico no está llegando a todos porque en gran medida no están preparados para participar en los proyectos de desarrollo. Una queja generalizada entre los empresarios es que los jóvenes salen del sistema escolar sin las competencias necesarias para poder participar en los proyectos, y se da la situación paradójica de jóvenes que no consiguen empleo y de empresas que están buscando a empleados. Muchas veces se dice que es porque no tienen experiencia, pero en gran medida la experiencia le da las competencias que no han recibido en las escuelas. Necesitamos ya, en este momento, gente capacitada.
¿Está capacitado el recurso humano en esa calidad y competencia?
Hay áreas donde no tienen las capacitaciones y la ministra (Lucy Molinar ) lo ha reconocido y se está haciendo un esfuerzo para iniciar un proceso de capacitación. El inglés, el uso de tecnología, fundamentalmente el tema de cómputo, son dos áreas que tenemos que lograr, y el tema ético siempre es un desafío. De modo que no solo se les dé a los jóvenes la competencia en el área técnica, sino los valores que permitan que su aporte al desarrollo nacional sea un aporte positivo: la responsabilidad y la honestidad son elementos que la escuela tiene que colaborar con los padres de familia para que se afiancen estos valores.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) en su informe "Pisa in Focus" sustenta que hay países que invierten mucho en educación y sus resultados no van acorde, y en otros la inversión es menor y los resultados son mayores. Panamá invierte mucho con pocos resultados ¿qué se debe hacer?
Tenemos que ser más eficaces en la administración de los recursos, que son escasos. Todavía habría que hacer mayor inversión en aspiración de que sigan aumentando los presupuestos, pero tenemos que tener la seguridad de que ese dinero va a ser bien empleado, midiendo los resultados. Nosotros hemos quedado muy mal en las pruebas internacionales que Panamá participó, en las pruebas Pisa, al extremo que el Ministerio (de Educación) dejó de participar en la próxima convocatoria preocupado porque está convencido de que no va a obtener buenos resultados. Tenemos que participar en esas pruebas, porque tenemos que saber qué tan efectivos son los cambios que se están realizando. Entiendo que hay un compromiso para el 2015 y es una muy buena decisión, y ya tenemos que prepararnos. Un día que se pierda en este esfuerzo por dar una mejor educación es un costo muy alto para el país. Ya se están perdiendo muchas oportunidades. Hay muchos extranjeros que están aprovechando las oportunidades que los panameños no están en capacidad de hacerlo, y eso es muy triste porque el desarrollo del uso de nuestro recurso debe ser para beneficio de nosotros los panameños y tener que recurrir a técnicos extranjeros para trabajar es ya una muestra de que no estamos haciendo un trabajo bueno en materia de educación.
¿Es muy alto ese porcentaje de técnicos, cuántas posiciones pudiesen estar ocupadas por extranjeros?
No tenemos cifras porque depende del área donde nos desenvolvemos, de qué punto se requiera una capacitación técnica especializada, pero sabemos que la mayor parte de los ejecutivos de las grandes empresas en Panamá o son panameños educados en el extranjero o son extranjeros. Fudespa (Fundación para el Desarrollo Económico y Social de Panamá) hizo hace poco una encuesta y resultó que el 80% de ejecutivos de alto nivel o son extranjeros o tienen una educación recibida en el extranjero. Esto quiere decir que no estamos educando, en Panamá esto no solo es en el nivel medio, sino en el universitario. Nuestras universidades tienen que hacer un esfuerzo tremendo por ir al ritmo de las exigencias que existen en las empresas modernas.
¿Por qué el panameño que estudia aquí no destaca en esas posiciones ejecutivas?
De nuevo regresamos al tema de la formación técnica, viene desde abajo y la formación en valores. Hay que empezar desde las primeras etapas, las etapas más iniciales. Ahora se está tratando de fortalecer la educación preescolar en la que también tenemos un problema grave, no hay cobertura porque no le hemos dedicado el esfuerzo que requiere. No le habíamos dado la importancia que tiene y ahora se está iniciando un esfuerzo para aumentar la cobertura en preescolar, de modo que por lo menos tengamos la esperanza de que las nuevas generaciones van a estar en capacidad de enfrentar los desafíos del nuevo mundo.
En Panamá, economistas y Gobierno se han puesto de acuerdo para llevar al país a una sola dirección, ¿ha pasado lo mismo con la educación?
El Grupo Unidos por la Educación está tratando de lograr unir a todos los sectores, porque la educación no es exclusiva del Ministerio de Educación. Es un tema que abarca a toda la sociedad, pero todavía la población no ha entendido la importancia de la educación y si usted se fija en las encuestas cuando vienen los periodos electorales, que los políticos preguntan a la sociedad cuáles son sus problemas para preparar sus campañas y sus planes de gobierno, la educación no figura en sus primeros lugares, está en octavo lugar. Quiere decir que no hay una conciencia general de que la educación es la vía para el desarrollo personal y social y cómo contribuye a que podamos ser sujetos de nuestro propio desarrollo.
Panamá se está redescubriendo... uno de los sucesos clave que ha despertado la conciencia de los panameños, de su potencial y de las posibilidades que tiene es precisamente cuando logramos quitarnos esa frontera que impedía el aprovechamiento del área canalera, el Canal, las bases militares. Los puertos han sido un elemento importantísimo para darnos cuenta de las potencialidades de Panamá, el Canal de Panamá, el uso de las bases que estamos dándoles, todo eso ha despertado la conciencia del panameño de que somos dueños de nuestro desarrollo, no podemos echarle la culpa a nadie de nuestra incapacidad de aprovechar esa riqueza y entonces comienza este movimiento en el que la educación juega un papel clave, porque para poder aprovechar esa riqueza necesitamos conocimiento.
¿Ha faltado, entonces, impregnarnos de esa cultura y orgullo de lo que poseemos?
Así es, autoestima. Había una tercera frontera que nos impedía. Siempre hemos dependido en este caso de los Estados Unidos. Ahora tenemos que rescatar esa autoestima, somos capaces, lo hemos demostrado, el Canal de Panamá es la muestra de que podemos manejar una empresa como esa que sea ejemplo del mundo, quiere decir que el panameño es capaz.
Hay tres áreas en las que tenemos problemas:
cobertura, deserción y los fracasos, ¿se están atacando?
Tenemos que saber bien que estamos muy lejos de alcanzar los estándares en materia de educación que el mundo de hoy exige. Hay que mirar hacia adelante y nunca sentirnos satisfechos de lo que estamos haciendo. Evidentemente se están dando los primeros pasos, pero es tan grande el reto que no podemos disfrutar en los laureles de que ya hemos alcanzado el camino y, por lo tanto, vamos a dejar de insistir en el tema fundamental.
Usted tuvo mucho éxito en Inadeh, logró cambiar la mentalidad hacia las áreas técnicas y eso ayudó al desarrollo porque muchos optaron por esta vía, ¿cómo hizo para tener éxito?
Primero con apoyo del sector empresarial y trabajadores. El Inadeh, en su consejo directivo, tiene una representación tripartita: tres empresarios, tres trabajadores y tres representantes del Gobierno, de modo que se comprometió el sector productivo en apoyar al sector gobierno, se aumentó el presupuesto y eso permitió realizar acciones que con el apoyo del sector productivo se convirtieron en soluciones. Además, informando y concienciando sobre la importancia de la formación técnica. El técnico en Panamá no era reconocido, se había convertido a la institución como de segunda, para el que no puede seguir el sistema de educación formal y es un grave error porque las competencias técnicas son tan necesarias para el desarrollo como las competencias profesionales, y capacitando a los educadores, equipando a la institución, que es otro tema importante en el sistema escolar, y motivando a la sociedad es que vamos a conseguir que esos esfuerzos que se hacen den resultados.
¿Ya hay conciencia de parte del Gobierno para que en el 2015 podamos avanzar un poquito?
Estoy seguro, estoy totalmente seguro que lo vamos a hacer. Peor no podemos estar, y el único camino que tenemos es el de mejorar. Esta prueba Pisa se aplicó en gran medida en contra del ambiente que ha existido en el sistema educativo que se resiste a que lo evalúen terceras personas. El sistema educativo se ha autoprotegido siempre, quitándoles mérito a evaluaciones externas siempre ha querido autoevaluarse, cosa que es buena, pero es un error si no permites que puedas compararte con lo que están haciendo otros países. Entonces, el ambiente en el sistema educativo no es en muchos casos favorable a que nuestros estudiantes sean evaluados por otras personas.