Al igual que en la NBA, en las Grandes Ligas se hizo notar el poder económico de otra franquicia de Los Ángeles para llevarse al jugador más codiciado del momento.
En el baloncesto fueron los Lakers con LeBron James y en el béisbol, los Dodgers tuvieron que sacrificar a cinco promesas de Ligas Menores para quedarse con Manny Machado.
Pero esto parece no interesarles, al contratar a un pelotero de poder y cualidades defensivas.
Con su adquisición, cubren el hueco en las paradas cortas que creó Corey Seager, que se sometió a una operación en el codo en mayo pasado.
Y Machado pasa de un equipo en el último lugar a otro que encabeza la División Oeste de la Liga Nacional y aspira a disputar de nuevo la Serie Mundial.
