El entrenador del Barcelona, Ernesto Valverde, aseguró ayer que su situación no ha cambiado tras la goleada al Real Madrid (5-1) en el clásico liguero de la pasada jornada.
"Estoy un poco decepcionado. Pensaba que iba a cambiar algo, que me iban a salir superpoderes y cosas de esas", ironizó el técnico del conjunto azulgrana, quien insistió en que su vida sigue siendo la misma de siempre: "Estoy exactamente igual que la otra semana y que la anterior".
Valverde admitió que cuando ganas, "estas lógicamente más contento" y que el entorno también -"la gente te deja más tranquilo, apuntó-, pero que el trabajo diario es el mismo.
La goleada de su equipo desembocó en la destitución de Julen Lopetegui, su homólogo en el banquillo del conjunto blanco, aunque Valverde eludió valorar el duro comunicado con el que el Real Madrid anunció la rescisión del contrato del preparador vasco.
"No diré nada en absoluto de los comunicados que hacen otros clubes. Lo único que puedo decir es que no me gusta que se destituyan entrenadores", manifestó.
El próximo compromiso será hoy en el debut copero del Barça ante la Cultural Leonesa. "Para ellos es el partido del año, el partido que estaban esperando. Jugarán con el entusiasmo de su público, al 200 por cien y, si nosotros no lo estamos, nos pueden dar un disgusto y de los gordos. Es un partido difícil", advirtió.
Valverde destacó que es un equipo al que le gusta jugar bien al fútbol, pese a militar en la Segunda División B.
