El Valencia, en un partido en el que fue de menos a más, aprovechó los casi setenta minutos de superioridad numérica de que dispuso para ganar al Celtic y ratificar la clasificación para los octavos de final de la Liga Europa.
El Valencia fue mejor en el conjunto de ambos partidos, pero más en Glasgow, donde se impuso por 0-2, que en Mestalla, donde hasta que Toljan vio la segunda amarilla, se jugó al ritmo que impuso su rival.
Por ello, en la primera mitad fue mejor, pero a partir de la expulsión, el Valencia se adueñó del balón, dinámica que se mantuvo tras el descanso, aunque sin que los locales encontraran facilidades para superar la muralla defensiva del Celtic.
Tal y como se esperaba, el tramo inicial del encuentro estuvo marcado por el fútbol ofensivo del Celtic.
