Un centro comunitario de Brasil despidió el lunes a un ex entrenador del equipo nacional de gimnasia luego de reportes de que decenas de deportistas que trabajaron bajo su tutela lo acusaron de abuso sexual.
Reporteros del programa “Fantastico” de Globo TV hablaron con 40 gimnastas y ex gimnastas que aseguraron que Fernando de Carvalho Lopes los agredió sexualmente cuando eran menores, con actos que incluyen verlos ducharse, tocarles los genitales y pidiéndoles que se masturbaran en frente de él. El Departamento de Seguridad del estado de Sao Paulo confirmó que la policía realiza una investigación pero no proporcionó más detalles debido a que el caso cuenta con un sello judicial.VEA TAMBIÉN: Trump lanza advertencia a países que no apoyen candidatura de EE.UU para organizar mundial de 2026
Lopes negó las acusaciones en una entrevista con Globo, y dijo que nunca violó o acosó sexualmente a nadie. Ni Lopes ni un abogado respondieron a las solicitudes de comentario de The Associated Press.VEA TAMBIÉN: Avión que mató a jugadores del Chapecoense no cumplía las políticas de combustible
En su reporte, “Fantástico” dijo que la primera acusación contra Lopes se presentó en julio de 2016, cuando un joven de 13 años al que Lopes entrenaba les dijo a sus padres que era víctima de abuso. La acusación resultó en el despido de Lopes del cuerpo de entrenadores del equipo brasileño de gimnasia un mes antes de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro. Después surgieron otras denuncias.“Fantastico grabó entrevistas con cinco personas que trabajaron con Lopes, incluyendo dos que accedieron a ser identificadas. Una de ellas, Petrix Barbosa, indicó que los abusos comenzaron cuando él tenía 10 u 11 años de edad.
“No sé cuántas veces desperté y él tenía sus manos dentro de mis pantalones”, dijo Barbosa, quien fue medallista de oro en los Juegos Panamericanos de 2011. Los denunciantes que hablaron con “Fantastico” indicaron que los abusos ocurrían en las regaderas y sauna de Clube MESC durante las sesiones de entrenamiento y en giras a las que asistía el entrenador. Dijeron que Lopes los tocaba o pedía verles sus genitales con el pretexto de que necesitaba entender cómo se desarrollaban sus cuerpos durante la pubertad para poder adaptar sus entrenamientos. Uno de los acusadores dijo que compró una cortina de baño para el Clube MESC para evitar que Lopes lo viera ducharse, pero la cortina desapareció al día siguiente.