CSKA Moscú le propinó al Real Madrid su peor derrota como local en una competición europea y no sacó ninguna recompensa.
Atolondrado en un partido en el que no se jugaba nada, el Real Madrid perdió ayer 3-0 ante CSKA al cerrar su participación en la fase de grupos de la Champions.
Para el club ruso, vencer por segunda vez seguida al campeón defensor fue pírrico al no clasificar a la Liga Europa al quedar último en el Grupo G. La tercera posición fue para el Victoria Pilsen checo, que derrotó 2-1 a la Roma.
Los jugadores merengues se despidieron bajo una rechifla de sus aficionados, muchos de los cuales empezaron a retirarse tras el tercer gol de CSKA.
"Los pitos no nos gustan a nadie, pero no estuvimos bien y lo tenemos que asumir", dijo el técnico del Madrid, Santiago Solari. "Hemos asumido riesgos y el partido pudo ser diferente. El fútbol depende muchas veces de la contundencia y hoy (ayer) nosotros no fuimos contundentes ni en su área ni en la nuestra".
Con el Mundial de Clubes dentro de una semana, Solari dispuso de varios suplentes esta temporada, como "Isco" Alarcón y Marco Asensio.
También hizo debutar a tres jugadores en la Champions: el atacante brasileño Vinicius Junior, el volante uruguayo Federico Valverde y el central Javier Sánchez. Karim Benzema y Marcelo fueron los únicos titulares habituales que salieron desde el vamos, con Toni Kroos, Raphael Varane, Luka Modric y Gareth Bale en el banco.
"Esto nos sirve para dar rodaje a jugadores que lo necesitan y dar descanso a algunos para estar vivos en todas las competiciones", indicó Solari. "No es un camino de rosas. No nos gusta el resultado, queríamos cerrar con una victoria y no se pudo".
