Lewis Hamilton ratificó que es intocable en la lluvia al realizar una magistral última vuelta para conseguir ayer la pole del Gran Premio de Hungría.
Fue una clasificación de ensueño para Hamilton y Mercedes. Valtteri Bottas, el otro piloto de la escudería, quedó segundo.
Hamilton volvió a exhibir su intuición para maniobrar un monoplaza en condiciones difíciles.
"Es complejo entrar en una curva y precisar el agarre que debes tener", dijo Hamilton. "Solo buscas un espacio despejado y ser cuidadoso en las curvas. Es un poco como el ballet. No es que baile ballet, pero estás de puntitas y tomándole pulso al movimiento del coche".
