El técnico colombiano Javier Álvarez dirigió ayer su primer entrenamiento con el Plaza Amador, y manifestó que su llegada al club panameño es un "desafío" en su carrera.
El estratega es consciente de que muchos técnicos extranjeros señalan que es difícil dirigir un equipo en Panamá y revela que siempre hay "temor" junto a este tipo de desafíos.
"El temor está dentro de uno, creo que en la vida hay que vencerlos", comentó.
Para Álvarez, los principales objetivos son "jugar bien, tener una buena posición en la tabla y potencializar mucho el recurso humano".
El colombiano no prometió títulos, en un club que ganó su última corona en el Clausura 2016, pero apuntó: "Tenemos claro dónde estamos y qué es lo que queremos".
