La judoca panameña Kristine Jiménez arribó ayer al país con el oro ganado en buena lid en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, y al mismo tiempo pensando en sus futuros compromisos.
"Gracias a Dios obtuvimos la presea dorada", dijo la oriunda de Veraguas, que subió a lo más alto del podio en los juegos de Barranquilla 2018 en los 52 kilogramos en judo el pasado lunes.
"Ahora vienen otras competencias para las clasificaciones de los Juegos Panamericanos de Lima y los Juegos Olímpicos de Japón 2020, nuevos retos en los que esperamos trabajar duro", sostuvo la judoca de 22 años en los predios del Aeropuerto Internacional de Tocumen.
Panamá en esta cita deportiva ha conquistado tres medallas de oro, la primera en natación con Edgar Crespo en los 50 metros pecho.
Las otras dos las obtuvo en judo, una con Miryam Roper en los 57 kilogramos y la otra Kristine Jiménez en los 52 kilogramos al vencer a la mexicana Luz Olivera.
Jiménez a su llegada habló de lo difícil de su preparación para estos juegos, ya que hace cuatro años en Veracruz, México, no corrió con mucha suerte y le faltó experiencia.
"En Veracruz no se dieron los resultados", expresó Jiménez, quien agregó que en esta oportunidad para Barranquilla se preparó mucho mejor, buscó una medalla y se salió con la de oro. Jiménez espera volver a participar en los juegos del 2022, que tienen como sede Panamá. "Es un honor representar a mi país", sostuvo.
