La tenista checa Petra Kvitova comentó tras perder en la final del Abierto de Australia frente a la japonesa Naomi Osaka que su mentalidad es intentar sacar lo máximo de lo mínimo, ya que su mano nunca se recuperará al cien por cien.
"Yo quería estar de vuelta y jugar al gran nivel. Sabía que superar eso sería muy difícil como consecuencia de mi mano, que no está al cien por cien y nunca lo estará", explicó Kvitova, quien fue asaltada y gravemente herida en su mano hábil, la izquierda, en su casa de Prostejov a finales de 2006.
La tenista checa, quien cayó en su primer enfrentamiento con la joven nipona, destacó que su oponente fue capaz de reponerse después de dejar el segundo set tras disponer de tres bolas de partido.
"Ella consiguió recuperarse tras mantener el servicio en su primera ocasión en el tercer set. No sé cómo lo hizo, pero se recuperó", dijo.
