Panamá cayó 3-0 frente a los Estados Unidos en lo que se puede llamar su primer ensayo del 2019 de cara a compromisos más serios, como lo sería la Copa Oro que se realizará a mediados del presente año.
La derrota contra el equipo de las Barras y las Estrellas es irrelevante si se ve desde el punto de vista de un experimento, de llenar vacíos dejados por jugadores claves en la selección panameña, pero si se ve en razón al tiempo, se está perdiendo horas de trabajo planificado con un técnico de planta.
Como lo bueno del primer amistoso se puede señalar que al menos el 70% del grupo de jugadores tenía un primer contacto con el equipo mayor de Panamá.
Este experimento del técnico Gary Stempel, de llevar a jugadores de la Liga Panameña de Fútbol (LPF), a futuro le servirá al nuevo técnico de la selección panameña cuando haga su primer llamado.
Pero como en la vida no todo es bueno, lo malo es que el mediocampo panameño adolece de un manejador de pelota, alguien que lo conduzca, lo calme y le sirva a los delanteros.
En la LPF, al parecer no hay ese jugador. El equipo de Stempel por momentos se vio partido, se saltaban líneas, muchas veces con pelotazos, para llegar al área rival.
Por momentos en el partido, el juvenil Ángel Orelien, quien entró en la segunda mitad, quiso poner ese orden, de pegar la pelota al piso, pero como reza el popular dicho, "una sola golondrina no hace verano".
Lo malo es que si se le pone color a este momento de la selección panameña se puede decir que anda en una crisis.
De seis partidos del interinato de Gary Stempel, Panamá ha perdido cinco y empatado uno. Tres derrotas y un empate de visita y dos de local.
Lo feo se puede definir en un solo renglón: falta de canchas con medidas oficiales en Panamá.
Y es que jugar en una cancha de 120 metros de largo y 90 de ancho (medidas oficiales máximas), le pasó factura al onceno istmeño.
El equipo panameño en un campo oficial, como el State Farm Stadium en Glendale, Arizona, se vio sin ideas, pero puede ser que en una cancha oficial, después de entrenar en una de 90 x 45 metros (medidas mínimas Fifa), cuesta mucho. Es más, los cambios de pelotas de los panameños frente a los estadounidenses, muchos se quedaban cortos.
Es decir, en Panamá, la falta de canchas con medidas oficiales es un mal que afecta a los futbolistas del ámbito local a la hora de enfrentar un partido fuera del país.
Más que canchas, se necesita un complejo, tipo proyecto gol en Costa Rica, para que las selecciones panameñas puedan concentrarse y prepararse, y no anden de nómadas, buscando canchas por todo el país, cuando el sobreutilizado estadio Rommel Fernández esté ocupado.
Lo esperanzador de este proceso es que dentro del grupo de 18, cuatro fueron jugadores sub-20, que deben estar en el mundial de Polonia, y vieron minutos.
El atacante Ángel Orelien, los centrocampistas Carlos Harvey, Ernesto Walker y el zaguero Guillermo Benítez dieron vistas de que la sangre nueva panameña hierve por mostrarse en grandes escenarios.
Además de los juveniles, los veteranos y mundialistas Fidel Escobar y Abdiel Arroyo mostraron madurez y que son fijos en el próximo proceso hacia el Mundial de Catar 2022.
5
derrotas y un empate registra la selección de Panamá bajo el mando de Gary Stempel.
70%
de los convocados para el amistoso ante EE.UU. tuvo su primera oportunidad en la 'sele'.
