Así no debió terminar la carrera futbolística del hijo de Puerto Caimito de La Chorrera.
Literalmente, le han "cortado" las piernas a José Luis "Pistolero" Garcés.
Hoy tiene 37 años de edad, los cumplió el 9 de mayo de 1981. Sobre sus hombros hay una sanción de 24 meses de suspensión que le impuso el Comité Ejecutivo de la Federación Panameña de Fútbol que deberá cumplir por haber agredido a un árbitro.
Ya no habrá amor por el fútbol cuando cumpla la sanción, mucho menos motivación de querer ponerse nuevamente unos botines. Porque aparte de su edad -que pesará un mundo cuando acabe la sanción- y la falta de motivación, "Pistolero" Garcés volverá a recordar ese triste y lamentable último episodio de su carrera futbolística, en que se sintió frustrado e impotente ante una acción arbitral que fue duramente criticada, la que le costó a su club, Santa Gema, la clasificación a los "playoffs" del Torneo Apertura 2018 de la Liga Panameña de Fútbol (LPF).
Recuerdo bien esa última balada de "Pistolero" Garcés con la "consentida", imposible olvidarlo. La cancha sintética del estadio Luis Ernesto "Cascarita" Tapia fue el escenario. Por primera vez asistía con mis hijos a un partido de la LPF. Esa noche luchó como nunca cada pelota. Gritó, puso coraje dentro de la cancha y animó a cada uno de sus compañeros para no bajar la guardia.
Sin embargo, a pesar de ese derroche de entrega y sacrificio, el destino le tenía preparado una amarga recompensa.
Sin duda, al ver caer el gol del empate (2-2) del Alianza que dejaba eliminado al Santa Gema en el minuto 113 de reposición, "Pistolero" Garcés debió sentir malestar y enojo. Incluso, hasta injusticia por la forma en que llegó el tanto del empate, en una jugada de tiro de esquina muy polémica dentro del área, en que reclamaban falta en contra del arquero.
Luego de la jugada vinieron las agresiones al árbitro Ameth Sánchez por parte de un miembro del cuerpo técnico y tres jugadores del Santa Gema, entre ellos "Pistolero" Garcés.
Esa noche, para mala fortuna del hijo de Puerto Caimito, no pudo controlar la ira y hoy paga las consecuencias de sus actos.
Una lástima que esta haya sido la última balada del "Pistolero" Garcés. Un jugador que, en su momento, llegó a ser uno de los ídolos de la afición panameña.
