Lo visto en los pasados Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011 y lo que pasa en cada una de las justas internacionales donde asiste Panamá, puede ser el reflejo de un serio problema de estructura deportiva en nuestro país.
Y es que viendo las cosas desde otra perspectiva, en nuestro país son pocos los deportes en los que se trabaja desde las bases y esto hace más difícil la detección de talentos para el futuro.
Hace unos 15 años, si la memoria no me falla, los colegios y escuelas públicas y algunos privados proveían de atletas a las diversas selecciones del país.
Pero ¿cómo se hacía en esos tiempos para tener el semillero colegial andando? Bueno, apelando otra vez a mi memoria, en los colegios los profesores de Educación Física eran como cazatalentos, que recomendaban a atletas con algún talento específico a las diversas federaciones, que a la postre, solo tenían que pulir al competidor para tener una ficha más en los diferentes equipos.
Ahora, esos torneos o esos profesores ya no hacen el mismo trabajo. No sé si se habrán jubilado o es que ese amor por formar jugadores se habrá acabado.
Pero me voy un poco más allá. Me enteré de algo que puede ser peligroso para el deporte colegial. Alguien cercano al problema me informó que no existe ningún tipo de nexo entre la escuela de Educación Física de la Universidad de Panamá (UP) con el Ministerio de Educación (MEDUCA) y que en Pandeportes no existe un departamento ligado a darle seguimiento a los profesores de Educación Física del país.
Es bastante delicado que estas instituciones (UP, Pandeportes y Meduca) trabajen por separado, cuando deben estar caminando de la mano, por el bien del deporte nacional.