El Atlético de Madrid logró la elusiva meta de superar al Real Madrid en una final europea, merced a dos goles en la prórroga para imponerse 4-2 y conquistar la Supercopa, en lo que fue el primer duelo oficial del conjunto "merengue" en la era pos Cristiano Ronaldo.
"Hay que disfrutar, porque cuando nos toca perder sufrimos", valoró el estratega del Atlético, Diego Simeone. "Cuando se gana hay que salir a disfrutar. A partir de mañana a la noche (hoy) empezaremos a pensar en la liga, que será una temporada durísima".
Los dirigidos por el argentino Simeone consiguieron un gol de vestuario, obra de Diego Costa apenas a los 50 segundos. Jamás se había anotado un tanto tan pronto en un duelo de la Supercopa.
El conjunto blanco remontó para tomar una delantera de 2-1, y parecía que el Madrid demostraría que conserva la capacidad de conseguir trofeos, aun sin Cristiano y con un nuevo técnico.
Pero Costa igualó en las postrimerías del cotejo, con su segundo tanto. Saúl Ñíguez y Jorge "Koke" Resurrección aseguraron el triunfo en el tiempo extra durante una noche fría en la capital de Estonia.
Por el Real Madrid anotaron el francés Karim Benzema y el capitán Sergio Ramos.
La victoria permitió que el equipo Colchonero rompiera el maleficio ante su rival de la capital española, que lo había vencido en las finales de la Liga de Campeones en 2014 y 2016. Además, el conjunto de Simeone fue eliminado por el Real Madrid en las semifinales de 2017.
El tropiezo en cambio deja muchas dudas en el Madrid, cuyo nuevo técnico Julen Lopetegui tendrá que demostrar que hay vida después de Cristiano, quien marcó 450 goles en 438 partidos antes de incorporarse este verano a la Juventus.
"En una final, marca la diferencia que haya errores que se pueden aprovechar, y el Atleti es experto en eso", valoró Lopetegui, nombrado técnico del Madrid como sustituto de Zinedine Zidane. "Nosotros concedimos más de lo normal, y han conseguido un triunfo merecido".
Con la ayuda invaluable del astro portugués, el Real Madrid ganó tres veces seguidas la Liga de Campeones.
Gareth Bale dio algunos destellos de su velocidad y talento, pero no pudo emular la capacidad que tenía Cristiano para resolver los encuentros por sí solo.
