El belga Nicolas Colsaerts, con un total de 272 golpes (-12), rompió un maleficio que le duraba desde hace siete años y medio, cuando conquistó su último trofeo, ayer hizo suyo el Abierto de Francia de Golf, que se disputó en el parisino Le Golf National, en lo que es su tercer triunfo en el Circuito Europeo, si bien tuvo que vivir un final dramático.
Colsaerts, líder desde el segundo día, inició la jornada de ayer con tres golpes de ventaja sobre el sudafricano George Coetzee, y pronto amplió su diferencia a los cinco, en una jornada marcada por la humedad. Una climatología que dejó 'tocado' el campo.
Con lo que no contaba el belga, además de las condiciones de agua, es con la respuesta del danés Joachim Brandt Hansen, que afrontó el último recorrido e hizo la pelea, inclsuive estuvo a dos golpes.