Invictos, campeones defensores y con posibilidades de lograr una nueva proeza. Los Patriots conservan posibilidades de completar su segunda campaña regular perfecta, gracias a un Tom Brady sin fecha aparente de caducidad y a una defensa asombrosamente férrea. Pero hoy someterán esas virtudes a una dura prueba.
Cuando los dos ataques más productivos de la NFL se encuentran cara a cara, por lo general el enfoque pasa automáticamente a las defensivas responsables de detenerlos.
La buena noticia para Brady y Nueva Inglaterra es que también ostentan la mejor defensa de la liga. Esa unidad ha permitido apenas cuatro touchdowns en lo que va de temporada, la misma cantidad de los que ha anotado.
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El desafío para Nueva Inglaterra (8-0) en su afán por conservar el registro inmaculado es diferente esta semana. Visita a unos Ravens (5-2) que encabezan a la NFL en yardas terrestres, en buena parte gracias a la producción del quarterback Lamar Jackson, quien tiene 576 yardas, incluyendo tres partidos con al menos 100.
Los Patriots intentan finalizar la campaña regular con marca perfecta por segunda ocasión, tras conseguirlo en 2007, con lo que lograrían una hazaña sin precedente. Y nada habla mejor que su equilibrio que su diferencial de puntos, de 189 unidades a favor, la tercera mejor cantidad en la historia después de ocho encuentros, empatados con los Bears de 1942.
Es un logro llamativo y que no estorba cuando enfrente estarán unos Ravens que promedian 30,5 puntos por encuentro.