El Fenway Park dejó a los Dodgers de Los Ángeles petrificados por el frío. Con razón se mostraban ansiosos por volver a casa hoy.
"Creo que todos estamos felices de regresar a Los Ángeles, pero tenemos que ganar estos juegos en casa", declaró el pitcher Hyun-Jin Ryu tras la derrota 4-2 ante los Medias Rojas de Boston y que dejó a los Dodgers abajo 2-0 en la Serie Mundial. "Creo que podremos enfocarnos mejor y tratar de revertirlo".
Ningún equipo ha remontado de una desventaja de 2-0 en la Serie Mundial en los últimos 22 años, pero tal es el desafío que los Dodgers enfrentan después de venirse abajo ante el Monstruo Verde de 11.3 metros (37 pies) de altura.
"Va a ser más cálido, y esperamos que nuestros bates también se enciendan", dijo Cody Bellinger.
Acostumbrados a la agradable brisa en casa y el clima amable de la División Oeste de la Liga Nacional, Los Ángeles no habían iniciado un partido este año en una temperatura por debajo de los 58 grados Fahrenheit (14.4 Celsius). Ante una temperatura de 53 grados Fahrenheit (11.7 Celsius) al arranque del primer duelo de la Serie Mundial, los Dodgers perdieron 8-4. El termómetro marcó los 46 grados Fahrenheit (7.8 Celsius) en el primer inning del segundo juego, y la ofensiva de los Dodgers lució fría -sus últimos 16 bateadores fueron retirados en orden.
"Esta es la primera vez que jugamos en un clima así -en San Francisco un poco- pero nada como esto", sostuvo el manager de los Dodgers, Dave Roberts.
