River Plate manifestó su rechazo al cambio de sede para la vuelta de la Copa Libertadores, que la Conmebol ordenó disputar en Madrid el 9 de diciembre.
El club argentino señaló que jugar en el estadio Santiago Bernabéu del Real Madrid "desnaturaliza la competencia, perjudica a quienes adquirieron su ticket (entrada) y afecta la igualdad de condiciones a partir de la pérdida de la condición de local".
River reiteró que no fue responsable de la agresión con piedras, palos y botellas al autobús que trasladaba al plantel de Boca al estadio Monumental el 24 de noviembre. Pablo Pérez, volante y capitán boquense sufrió una herida en el ojo izquierdo y otros jugadores resultaron afectados cuando la policía arrojó gases para dispersar a los agresores.
