Al final de la temporada regular de la NFL, los Seattle Seahawks y los Denver Broncos se confirmaron como las revelaciones que aspiran a llegar al Super Bowl LX y los Kansas City Chiefs y Dallas Cowboys, terminaron como las grandes decepciones.
El trabajo de
Mike Macdonald como entrenador en jefe de los Seahawks lo tiene como uno de los candidatos a 'coach' del año.
Logró consolidar a un equipo que no era favorito, como el mejor de la
Conferencia Nacional (NFC), algo que Seattle sólo había conseguido tres veces en su historia.
Para lograrlo construyó una defensiva que recuerda a
'The Legion of Boom' (Legión del Boom) que contaba con leyendas como
Richard Sherman, Earl Thomas y Kam Chancellor que llevaron al equipo a ganar el
Super Bowl XLVIII.
La actual línea defensiva tiene su propio mote; 'The Dark Side' (El lado oscuro), y cuenta con estelares como
Ernest Jones, Devon Witherspoon, Leonard Williams, Coby Bryant, entre otros.
En la ofensiva, el liderazgo de Sam Darnold llevó a los Seahawks a tener el tercer ataque más productivo de la NFL con una media de 28.4 puntos por partido, sólo debajo de los promedios de Los
Angeles Rams y New England Patriots.
Un conjunto equilibrado en ofensiva y defensiva, que cuenta con el tercer mejor departamento de equipos especiales, sumado a la fortaleza que tienen con el cobijo de su afición en el Lumen Field, uno de los estadios más ruidosos de la
NFL, donde jugarán todos sus partidos de playoffs, hacen de los Seahawks el favorito de la NFC para llegar al Super Bowl LX.
En la
Conferencia Americana (AFC), el entrenador Sean Payton derrumbó el reinado de nueve años de los
Kansas City Chiefs para llevar a los
Denver Broncos a la cima de su conferencia y principal candidato para llegar al Super Bowl.
Al igual que
Seattle, Payton construyó una defensiva, liderada por Nik Bonitto, que se distingue por su agresividad; fue la mejor en capturas de 'quarterback', con 68, y la segunda que menos puntos por juego permitió, con 18.3.
En el ataque, comandado por
Bo Nix, 'quarterback' de segundo año, su virtud es la capacidad para manejar situaciones de presión.
Sean Payton sabe el camino para llegar al trofeo Lombardi, lo recorrió al frente de New Orleans Saints al que guió a la conquista del
Super Bowl XLIV, y ahora tiene todo para repetirlo.
En el otro extremo del éxito aparecen los Chiefs y los Cowboys.
La dinastía de
Kansas City, que aspiraba a llegar a un cuarto Super Bowl consecutivo para igualar la marca de los Buffalo Bills, abdicó ante los
Broncos que impidieron un décimo título en fila de la división Oeste de la AFC.
Los
Chiefs terminaron con marca de seis ganados y 11 perdidos, sin 'playoffs', con Patrick Mahomes lesionado y Travis Kelce ante la incertidumbre de su retiro.
En la NFC, los
Cowboys, la franquicia deportiva más cara del mundo, completó 30 años sin llegar a una final de conferencia y por ende a un
Super Bowl.
El debut de Brian Schottenheimer como entrenador en jefe terminó con un registro negativo de siete triunfos y nueve derrotas.
Dallas compitió con su ofensiva liderada por
Dak Prescott, que terminó como la número dos en yardas ganadas, pero que no resistió el pésimo trabajo de su defensiva, la peor de la NFL en puntos recibidos, con 511, y una media por juego de 30.1.