Egbert Lewis: He leído y he analizado con detenimiento toda la información existente sobre el veto a la ley 416 que propone elevar a ministerio al Instituto Nacional de Cultura. Luego de hacerlo, he querido dar mi opinión reconociendo que tu medio de expresión "Día D", representa uno de los pocos espacios serios que nos quedan para transmitir nuestras ideas en los temas culturales.
En ese sentido, opino que el Gobierno Nacional ha cometido un error estratégico ante el país, los artistas y cultores del arte, al vetar la creación de un ministerio con un plan nacional, políticas consensuadas y un presupuesto acorde con las realidades y a lo que merece el país.
Esta ley fue, incluso, presentada durante la administración del presidente Torrijos como una propuesta que debía emanar del Ministerio de Educación, pero no se logró que el ministro de turno considerara los beneficios y la conveniencia de la misma para la sociedad panameña. En mi calidad de director general, luego del fallecimiento del Lic. Anel Omar Rodríguez, nos tocó cabildear y explicar en diferentes foros la necesidad, con actores culturales muy importantes como Alexandra Schjelderup y Rómulo Castro, quienes también lideraron este proceso.
Con el nuevo Gobierno, se logra un impulso importante que genera la presentación y aprobación de la ley en la Asamblea Nacional de Diputados. En la revisión y estructuración de dicha ley, tenemos entendido, participó el INAC con un equipo de profesionales que aportaron las ideas y condiciones que fortalecieron el proyecto anterior.
No nos extraña que el egoísmo político esté por encima de las necesidades del país. Sí existe dinero para proyectos millonarios que no sabemos hasta dónde pueden beneficiar a la población y se pierde de vista que la cultura, que es la que puede propiciar cambios positivos en la cultura y hábitos de los panameños y alejar sobre todo a la juventud de la violencia, pandillerismo, delincuencia y todos aquellos males que siguen acechándola.
Proponemos que si el problema es que no debió ser presentado como iniciativa de ley por la Asamblea de Diputados, que el Órgano Ejecutivo tome la propuesta, designe una comisión que la revise en un máximo de 60 días y la presente por medio del Ministerio de Educación.
De esa manera, el Gobierno demostraría que los argumentos no son políticos y que existe la voluntad de apoyar las iniciativas culturales en el país.