Cuando tu mejor jugador fue Eddie Roberts, el portero, eso dice mucho sobre cómo fue el rendimiento de los que están adelante, en defensa, en mediocampo y en el ataque, eso que casi no tuvo Panamá anoche ante Estados Unidos que ganó 3-0 en Arizona.
Roberts tuvo actuaciones de mérito, tanto que sus oportunas intervenciones mantuvieron a Panamá a flote y hasta evitó daños mayores.
Panamá sufrió todo el partido, vivió acosado por los ofensivos de Estados Unidos que de a poco inclinaron la cancha, aunque su ataque era espeso y poco claro, hasta que cayó el gol de Djordje Mihailovic (min. 41).
En el segundo tiempo, Panamá intentó levantar la cabeza, con más ganas que fútbol se fue al frente con los riesgos que esto conlleva, por ejemplo, el gol de Walker Zimmerman (2-0). Christian Ramírez firmó el 3-0 al minuto 90.
Lo cierto es que a Panamá le urge que se defina el tipo de técnico que necesita el fútbol panameño. No es justo que Gary Stempel le ponga la cara a la herencia de "Bolillo" Gómez, un técnico con alergia al trabajo, sobre todo si era con jugadores de la LPF, que anoche estuvieron en el State Farm Stadium.
A pesar de todo, Stempel desdramatiza sobre el resultado y reconoce en RPC canal 4 que a Panamá ciertamente le "costó manejar el balón contra un equipo con tanta experiencia. Sabíamos que iba a ser difícil, es un equipo que apenas está empezando. Fue una noche difícil".
"Estos partidos son para eso, para ver qué jugadores pueden manejar la presión, la ansiedad y se vio mucho de eso", señaló.
