Que la Lotería Nacional de Beneficencia cambie o haga una recolecta para comprar otro tablero. Y si no se puede, entonces límpienlo porque si en pantalla se ve lleno de grasa, no quiero ni imaginar cómo se ve directamente en los sorteos. Me recuerda a la escuela, cuando pasaba el tiempo y no se cambiaban esos tableros que tenían la tiza curtida. ¡“Out”!
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