En Panamá alrededor de 20% de los jóvenes de entre 15 y 29 años no tienen empleo, no estudian, ni reciben capacitación, en comparación con 15% en el conjunto de países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
El riesgo es especialmente alto para los jóvenes de hogares pobres extremos, pobres moderados y vulnerables, que tienen tasas mayores de jóvenes que no tienen empleo, no estudian, ni reciben formación (32%, 33% y 27% respectivamente).
Así se detalla en el informe "Perspectivas económicas de América Latina 2017", presentado hoy donde se dio a conocer que un 60% de las jóvenes latinoamericanos, son afectados por la informalidad laboral.
En el caso del territorio nacional alrededor de 31% de los jóvenes panameños estudian y más de 49% trabajan, o estudian y trabajan.
El documento, elaborado por la OCDE con el apoyo de la CAF y la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), señala que los jóvenes que no tienen empleo, no estudian, ni reciben capacitación corren el riesgo de ser marginados de manera permanente del mercado laboral.
De acuerdo con el informe, uno de los principales objetivos de la política laboral de Panamá es reducir el desempleo juvenil. Para ello hay dos iniciativas principales dirigidas a esta población: el programa Panamá Pro Joven y el proyecto Nuevas Oportunidades de Empleo para Jóvenes de Panamá.
Datos de la red mundial de investigadores de la iniciativa empresarial Global Entrepreneurship Monitor (GEM) muestran que en Panamá 32% de los emprendedores jóvenes (de 18 a 29 años) en la etapa inicial de su emprendimiento inician empresas por necesidad, superando al promedio regional (26%) y al de la OCDE (16%).