La inversión del sector construcción en zonas como el distrito de Panamá, donde antes eran muy dinámicas, hoy registra una baja, situación que obedece a la lentitud de la aprobación de los proyectos por parte de las autoridades, la baja inversión estatal y el aumento del desarrollo de obras de interés social, según los actores de la construcción.
De enero a noviembre del año pasado, la inversión en obras bajó, en el distrito de Panamá creció 6.6%, con un valor de 1,345 millones 815 mil, mientras que en 2014 el incremento fue de 15.6%, con un monto de 1,262 millones 459 mil dólares.
Para José Batista, asesor de la junta directiva de la Sociedad Panameña de Arquitectos y exviceministro de vivienda, la razón de la desaceleración es la paralización de importantes obras y la gran construcción de obras de interés social que se construyen en regiones del país como Panamá.
Explicó que aunque se construyan muchos proyectos de interés social, el valor total de la inversión está por debajo de un gran proyecto de cualquier tipo, porque son obras de bajos costos.
Destaca también que aunque en algunas zonas se registra crecimiento si la baja del ritmo constructivo en el periodo anterior es mayor, se hace evidente que la actividad aún no recobra su dinamismo.
Por ejemplo, en Colón la inversión creció de enero a noviembre 6.1%, pero en 2014 disminuyó en ese periodo 55.2%.
Así mismo sucedió en la suma total de la actividad en David, Chitré, Santiago, Aguadulce y La Chorrera, que en 2015 subió 7.3%, mientras que en 2014 decayó 13.7%.
El incremento de la actividad no alcanza a la disminución de la inversión que se registró en estas zonas, durante el 2014.
Elisa Suárez, directora del Consejo Nacional de Empresa Privada (Convivienda), considera que la tramitación lenta de las aprobaciones de las obras no ha cambiado, lo que ha generado esta baja del ritmo de la construcción.
“Existen proyectos con altas inversiones que las autoridades han detenido a la mitad de su desarrollo solo porque vecinos del área no están de acuerdo, esto impacta a la industria”, aseguró Suárez.
Detalló que es necesario que si un proyecto cumple con todas las normativas, el funcionario lo apruebe sin temor aunque ciertos sectores se opongan, porque si no lo hacen estaría incurriendo en un delito.