La industria automotriz estadounidense está experimentando una recuperación de la demanda más veloz que la prevista, en tanto los fabricantes de automóviles se encaminan a su mejor desempeño anual en tres años con la venta de 12.8 millones de vehículos.
Los consumidores iniciaron el último mes del año adquiriendo modelos que abarcan desde las grandes pickups hasta los sedanes de lujo y los híbridos que economizan combustible luego de llevar las ventas de noviembre al ritmo mensual más rápido desde que, en agosto de 2009, se implementó el programa gubernamental “cash for clunkers” que otorga subvenciones para cambiar vehículos viejos por nuevos. General Motors Co. y Chrysler Group LLC, que salieron de la quiebra hace dos años, les han quitado cuota a Toyota Motor Corp. y Honda Motor Co., castigadas por los desastres naturales.
Los compradores estadounidenses están reemplazando sus autos tras demorar la adquisición de vehículos nuevos lo más posible y se llevan pickups Serie F e híbridos Prius en momentos en que crece la confianza de los consumidores en la economía. Eso significa que las automotrices no han tenido que recurrir a precios de liquidación para estimular la demanda.
“La industria adaptó los niveles de producción a la demanda este año y no se adelantó”, señaló Jeff Schuster, analista de LMC Automotive en Troy, Michigan. “Como ahora se están reponiendo las existencias, no se ha dado una situación en la que veamos demasiada producción o un uso intensivo de los incentivos”. El gasto en promociones de comercialización promedió menos de $2,700 por vehículo en toda la industria, unos $74 menos que hace un año, según LMC y J.D. Power Associates.