La desaceleración económica que vive el país se reflejó en la baja recaudación de impuestos durante el año pasado con respecto a lo presupuestado, con un déficit de $249 millones 198 mil que debe ser cubierto por más deuda debido a la falta de políticas para dinamizar la economía.
Según los especialistas, desde el mes de junio pasado, los expertos en temas de presupuesto debieron tomar las previsiones y hacer una contención del gasto en todas las entidades gubernamentales que rindieran los resultados esperados para hacer frente al déficit existente.
Y es que esta situación puede poner en peligro la gestión pública, específicamente en la disminución de los servicios de salud, educación y obras públicas, entre otras, lo que afectaría directamente a la población panameña, según algunos expertos.
Según informes de la Dirección General de Ingresos, el total de ingresos corrientes registró un déficit de 3.3% con respecto a lo presupuestado, es decir, que solo se recaudaron 7,389 millones 870 mil dólares.
Sin embargo, en los ingresos tributarios, que incluyen impuestos directos como renta, inmuebles, entre otros, se registró un alza de 1.2% con respecto a lo presupuestado, que era de 5,299 millones 346 mil dólares. Por su parte, en los ingresos no tributarios se registró un déficit de 9.6% con relación a lo presupuestado.
De acuerdo con el director de la DGI, Publio Cortés, en todo el año, los ingresos tributarios han estado creciendo.
No obstante, indicó que la DGI no recauda los impuestos no tributarios, los cuales registraron una baja, sino otras entidades.
Al analizar los informes de la entidad, en la mayoría de los meses del año anterior, los ingresos corrientes, conformados por los tributarios y no tributarios, estuvieron por debajo de lo presupuestado.
Ante estas declaraciones, el economista Olmedo Estrada señaló que cuando se hace un presupuesto, se contemplan ingresos tributarios y no tributarios, independientemente de quién los recaude, y si algún renglón no cumple con lo presupuestado, va a crear en la cuenta corriente un déficit.
Explicó que si se hace un presupuesto para el año y se proyecta un déficit, entonces en política pública se deben adoptar medidas de contención del gasto.
"No se tomaron las medidas de contención, aun sabiendo que se iban a tener menos ingresos", dijo.
El experto indicó que para cubrir el déficit, el Gobierno tiene ahora que buscar fuentes de financiamiento internas o externas.
"Cuando el déficit de presupuesto es muy alto, el Gobierno tiene que buscar fuentes de financiamiento como bonos, notas del tesoro o préstamos directos con instituciones financieras como el Banco Mundial, Fondo Monetario, entre otros", señaló.
De acuerdo con cifras oficiales del Ministerio de Economía y Finanzas, al 30 de junio de 2016, el saldo de la deuda pública ascendió a $21 mil 667.0 millones.
La población cuestiona que haya aumentado la deuda, sin embargo, existe poco circulante en la economía.
El economista Estrada explicó que la deuda aumenta porque se tienen que cubrir los déficits, no por inversiones que hace el Estado.
El economista Augusto García explicó por su parte que "las recaudaciones son un medio que sustenta el Gobierno para ejercer la gestión pública, lo que indica que cualquier déficit en la recaudación afecta la provisión de servicios públicos en salud, educación, obras públicas, que son funciones del Gobierno en sí".
El economista Juan Jované señaló que la baja recaudación, según lo presupuestado, significa que el ministro de Economía, Dulcidio De La Guardia, estaba errado, primero, en su pronóstico de crecimiento de la economía, y sobre la recaudación, error que están volviendo a cometer este año, ya que lo presupuestado no concuerda con la realidad nacional.
Y es que cifras de la Contraloría indican que se registraron 290 mil contratos de trabajo, la mayoría de los cuales son por contrato definido.
Y esto se refleja en las recaudaciones de seguro educativo, que bajaron 12% con respecto a lo presupuestado.
También bajó el pago de avisos de operación de empresas en un 10.4%, lo que indica que no se están registrando nuevas empresas.
Jované indicó que un punto que llama la atención es que los dividendos del Canal crecen, pero lo que recibe el Estado por peaje es bajo, lo que es un indicador de la lentitud en la economía.
3.3%
menos se recaudó durante el 2016 en el total de ingresos corrientes, según informe de la DGI.
9.6%
bajaron los ingresos no tributarios, según destaca la DGI en el informe de recaudación.
