“El sector bancario aumentará la dependencia de servicios de seguridad privada, a excepción de los bancos estatales que tienen sus propios recursos”, manifestó Alejandro Melo, gerente de seguridad, comunicación y alarmas del Banco Nacional de Panamá, durante la clausura del IX Congreso Internacional de la Federación Panamericana de Seguridad Privada, celebrado en Panamá recientemente.
Para Melo, “la seguridad en la banca local ha mejorado mucho, luego que la Superintendencia de Bancos aprobara el Acuerdo 1 de 2007, en el que se adoptan normas mínimas de seguridad para las entidades bancarias, lo que ha permitido disminuir los riesgos de robo”.
Además, “hay que entender que la seguridad bancaria va más allá de las alarmas”, y que se deben tomar para evitar prácticas de fraude bancario que se da con el ‘phishing’ y la clonación de tarjetas, así como el entrenamiento de los guardias en los bancos”, aseguró Melo.
Los bancos han fortalecido sus equipos tecnológicos (cámaras, alarmas, sensores y procedimientos) y adoptado buenas prácticas efectivas en otros países, lo cual “agrega confianza a los clientes” que asisten a los bancos o que realizan transacciones por medio de los servicios electrónicos.
Por su parte, Alexis Garrido, director del Grupo Gresinsa, comenta que “la tendencia de la seguridad privada es darle una capacitación a los agentes destinados a los bancos para que cumplan con los procedimientos mínimos, orientados a la prevención y protección de las personas”.
Entre los servicios que más demanda el sector bancario de la seguridad privada están los agentes; transporte y custodia de valores; instalación de alarmas y sistemas de seguridad, y servicios de investigación.
Para el 2011 el Banco Nacional de Panamá (Banconal) tiene presupuestado 110 mil dólares para la inversión en equipos de seguridad, según el informe de transparencia publicado en su página Web.