El sector público brasileño acumuló hasta julio de 2017 un déficit fiscal primario de 51,321 millones de reales (unos 16,292.4 millones de dólares), un 40 % superior al de los siete primeros meses de 2016 y el mayor para el periodo en la historia del país, informó hoy el Banco Central.
El saldo negativo en la diferencia entre los ingresos y los gastos del sector público, incluyendo el Gobierno central, los regionales, los municipales y las empresas estatales, ascendió a 170,520 millones de reales (unos 54,133.3 millones de dólares) en los doce meses finalizados en julio, el equivalente al 2.66 % del PIB, según el organismo emisor.
El saldo primario no incluye lo que Brasil gasta con el pago de intereses por la deuda pública, pero es usado como referencia de las cuentas públicas del país y para definir las metas fiscales anuales.
La elevación del déficit primario hasta niveles récord es atribuida a la fuerte caída de la recaudación tributaria como consecuencia de la grave recesión que el país enfrenta desde 2015.
