El Gobierno del presidente brasileño, Michel Temer, dio muestra de fortaleza política y logró que el Senado aprobara en forma definitiva una polémica propuesta que mantendrá en mínimos el gasto público durante los próximos 20 años.
El proyecto tenía carácter de enmienda constitucional, por lo que debió ser sometido a dos votaciones en el pleno de la Cámara alta, que ayer le dio su segunda sanción con una abrumadora diferencia de 53 votos a favor y apenas 16 en contra.
La nueva norma constitucional dice que el aumento del gasto público anual estará limitado durante los próximos veinte años a la tasa de inflación del ejercicio anterior y que ese techo solo podrá ser revisado una vez transcurrida la primera década.
Según los críticos, ese límite impondrá severos recortes del gasto público durante dos décadas en áreas en las que el país requiere de una ingente presencia del Estado.
Claves
En protesta contra la votación que se realizaba en el Senado a favor de la medida , diversos sindicatos y movimientos sociales convocaron a una jornada de manifestaciones, que solo tuvieron eco y muy baja intensidad en siete de los 27 estados del país.
