Producto del diálogo nacional por el agro, se presentaron dos anteproyectos de ley, uno que busca beneficios en concepto de financiamiento para los productores de sal y el otro que crea la Oficina de Certificación de la Carne, que garantice la calidad de este producto.
El Anteproyecto 113 busca que los productores de sal puedan incluirse al sistema de interés preferencial del sector agropecuario.
Según los proponentes, Raúl Pineda y Rubén De León, se da un respiro a los productores de sal, que si bien es cierto es un mineral, así mismo también forma parte de los alimentos.
Recordaron que en cualquier proceso de producción es la financiación y si esta producción tiene que ver directa o indirectamente con la comida, a costos de producción más bajos, se tendrán productos más baratos.
Agrega el documento, que con la exclusión del sector salinero de los beneficios que el Banco de Desarrollo Agropecuario puede ofrecer a productores agropecuarios o de comida se están viendo afectados, ya que no tienen la condición para acceder a préstamos a bajos intereses y blandos.
Por otra parte, el Anteproyecto de Ley 109 crea la Oficina de Certificación de la Carne y la Comisión Nacional de la Carne, establece un sistema de clasificación de ganado bovino vivo o en pie como instrumento de comercialización para los productores, y establece un sistema de tipificación obligatorio de canales de ganado bovino, de acuerdo con las normas técnicas vigentes en el país.
Al igual, establece la nomenclatura de cortes de carne de ganado bovino, así como protege y garantiza que la información sobre los cortes de carne de ganado bovino que adquieran los consumidores cumplen con lo establecido en la presente Ley y los reglamentos técnicos correspondientes.
La propuesta, en síntesis, considera garantizar el proceso de producción, transporte, almacenamiento y comercialización de dicho alimento.
