Los márgenes de refinación se están reduciendo conforme Estados Unidos se convierte en exportador neto de productos derivados del petróleo por primera vez desde 1949.
Las compañías perdieron $1.11 por barril al procesar el Light Louisiana Sweet, petróleo de referencia en la Costa del Golfo, a partir del 25 de noviembre, el peor retorno desde el 21 de septiembre, frente a una ganancia promedio de $5.50 este año, según los datos que reunió Bloomberg. Los envíos estadounidenses al exterior de gasolina, diesel y combustible de aviación superaron las importaciones en 64 millones de barriles en los primeros nueve meses del año, muestran los datos del Departamento de Energía.
“Si las refinerías quieren seguir en actividad, tienen que recurrir a los mercados internacionales”, dijo Roy Jordan, analista de la firma de investigación Facts Global Energy en Londres, que trabajó más de treinta años en Royal Dutch Shell Plc, la mayor petrolera de Europa. Algunas “han tenido que cerrar o reducir el procesamiento diario ya que no pueden competir. En este momento operan varias refinerías que desaparecerán en los próximos años”, declaró.
El salto en las exportaciones pone de manifiesto cómo buscan proteger sus ganancias las refinerías de la mayor economía del mundo conforme una tasa de desempleo clavada en cerca del 9% y un mercado interno en dificultades restringen el consumo en el ámbito nacional. Las empresas, de Valero Energy Corp. a Marathon Petroleum Corp., están procesando más crudo para alimentar la demanda de México y Brasil, donde el crecimiento económico supera al de EE.UU.
Las ventas de toda clase de productos, de automóviles a lavarropas, han ayudado a mantener en marcha la recuperación estadounidense. Las exportaciones, que llegaron a un récord de $180,400 millones en septiembre, treparon 18% este año respecto del mismo período de 2010. Los envíos de productos crecieron 21% el año pasado, el mayor aumento desde 1988. EE.UU., el mayor consumidor de crudo del mundo, exportó 753.4 millones de barriles de gasolina, diesel y otros combustibles en los primeros nueve meses de este año, informó el Departamento de Energía en su Petroleum Supply Monthly.