El presidente de la Cámara Baja italiana, Gianfranco Fini, aseguró ayer que el primer ministro, Mario Monti, no tiene la potestad de imponer un recorte de los salarios de los parlamentarios, como advierte que hará en su plan de ajuste si no se rebajan ellos mismos el sueldo antes de que acabe el año.
Al margen de un acto en Cagliari (Cerdeña), Fini explicó que corregirán el apartado 7 del artículo 23 del plan de ajuste de 30.000 millones de euros que aprobó el pasado domingo el Gobierno tecnócrata, en el que el Ejecutivo se reservaba la facultad de actuar de “urgencia” si los parlamentarios no establecían la revisión de sus salarios antes del 31 de diciembre próximo.
“En el decreto del Gobierno (del plan de ajuste) la norma estaba escrita mal, en el sentido de que no es posible intervenir por decreto en el ámbito de cuestiones que son de competencia exclusiva de las Cámaras. Pero de esto el Gobierno es perfectamente consciente y la norma será corregida”, comentó Fini.
“Excluyo que de parte del Parlamento pueda haber una acción dilatoria o de oposición hacia lo que inapropiadamente el Gobierno ha metido en el decreto, es decir, la reforma de los salarios, uniformando el tratamiento económico de los parlamentarios italianos a la media europea”, agregó.
La comisión para la reforma salarial de los parlamentarios terminará su trabajo en el plazo más breve posible.