Para los turistas que viajen en busca de un paraíso caribeño, donde las playas de agua turquesa se roben el protagonismo, Cancún es el destino idóneo.
Este enclave del estado mexicano de Quintana Roo deposita en sus joyas naturales, sus aguas, su arena, y su lujosa oferta de sol y playa, los grandes alicientes para ser elegido como destino turístico.

Se puede optar por agradables paseos en motos acuáticas, veleros, o lanchas motoras. También practicar surf o volar por los aires bajo el impulso de un paracaídas.
Popular es también por estas tierras el jetpack acuático, que impulsa al usuario a través de chorros de agua a presión para que vuele a 10 metros sobre el mar.

Gastronomía
Es recomendable degustar esas delicias locales que saben mejor al amparo del clima tropical que se respira aquí durante todo el año, y entre las que destacan el pescado a la barbacoa, el pan de cazón, los camarones, la sopa de lima, las tortas de maíz acompañadas de diversos guisos, las langostas frescas o los ceviches.
Un enclave selvático con cenotes, arrecifes y ríos
Imprescindible es también una visita al parque ecoarqueológico de Xcaret, un enclave selvático salpicado de cenotes, ríos subterráneos, playas y arrecifes que garantizan al viajero un atractivo día al aire libre. También cuenta con una laguna repleta de pasadizos en los que disfrutar de un tranquilo chapuzón, cuevas entre islotes, que son hogar de gran cantidad de aves, formaciones de roca caliza, y otros muchos atractivos naturales dignos de disfrute.
Y, cómo no, es obligatorio salvar los 180 kilómetros de distancia que separan Cancún de Chichen Itzá para adentrarse en una de las siete maravillas del mundo.