La debilidad cultural de la población panameña, que se evidencia en una actitud irracional de gastar dinero sin priorizar, registra su máxima expresión durante los cuatro días de celebración del Carnaval, según aseguran los especialistas.
Miles de panameños incluso recurren, año tras año, a las casas de empeño, las cuales duplican sus ganancias notablemente.
Estos locales reciben desde bicicletas, taladros, neveras, juegos de video, cámaras fotográficas, equipos de sonido, relojes de mano y cuanto haya para canjear.
Giovany Fletcher, presidente del Instituto Panameño de Derecho de los Consumidores y Usuarios (Ipadecu), dijo que "el panameño común y corriente expresa todo su desafuero al momento de celebrar los días de Carnaval, al disponer de la mayoría o gran parte de los fondos económicos a los que tenga acceso".
Desde empeñar artículos, pedir prestado en un banco, a prestamistas, hasta adelanto de salario son algunas de las iniciativas a las que recurren los panameños para poder participar de esta celebración.
Y es que cada año la fiesta más esperada por los panameños, sin duda, es el Carnaval, en la que tanto hombres como mujeres hacen hasta lo imposible para conseguir el dinero y celebrar durante los cuatro días y cinco noches.
Aunque hay presupuestos más limitados que otros, algunos tienen destinados entre 500 o 600 dólares para gastar durante los próximos cuatro días de fiesta.
Para el sociólogo Manuel Burgos gastar dinero durante estas fiestas es una debilidad cultural y lamentablemente los panameños tienen una actitud irracional, inclusive desde el punto de vista económico.
"Frente a las expectativas de disfrutar comprometemos las finanzas del hogar, porque empeñan hasta la cuna de sus hijos y eso se debe cambiar", señaló.
Considera que todo se genera en casa, ya que es una responsabilidad de los padres enseñarles a sus hijos cómo gastar de manera correcta el dinero.
Sin embargo, hay quienes señalan que negocios que se benefician con esta costumbre de la población, como lo son las casas de empeño, este año están percibiendo menos afluencia de clientes.
Guillermo Padilla, encargado de la casa de empeño San Ramón en la sucursal de Avenida Central, señaló que las ganancias durante esos cuatros días se duplican significativamente.
"Si en un día normal nos hacemos 5,000 dólares en empeño, durante esos días la cifra aumenta a $8,000 o $10 mil", expresó.
No obstante, este año las cosas no han sido fructíferas como los años anteriores, porque no ha llegado la misma cantidad de clientela.
"No sabemos si la entrada a la escuela es un factor que ha influido, pero ha disminuido la cantidad de personas que vienen a empeñar algún artículo", expresó.
Roberto Fuentes es uno de los panameños que prefiere ahorrar todo el año para disfrutar del Carnaval anualmente, en vez de empeñar o pedir prestado.
"Desde que soy mayor de edad y trabajo, siempre he tenido la costumbre de ahorrar para no tener problema y disfrutar a plenitud los cuatro días y cinco noches", manifestó.
Indicó que cada año su presupuesto se ha ido incrementando, ya que todo ha subido.
"Antes gastaba $200 ahora hasta $600".
500
dólares gastan, aproximadamente, los panameños durante la celebración de los Carnavales.
4
días y cinco noches es lo que duran los Carnavales en todo el territorio nacional. Los lugares más famosos donde la gente le gusta disfrutar del jolgorio son: Las Tablas, La Villa de Los Santos, Chitré, Penonomé, Santiago, Aguadulce, ciudad capital, entre otros.
Para esta época las casas de empeño duplican sus ganancias. Si en un día realizan transacciones por 5,000 dólares, durante los días de festejos podrían generar $8,000 o $10 mil dólares.
Para el sociólogo Manuel Burgos gastar dinero durante estas fiestas es una debilidad cultural y lamentablemente los panameños tienen una actitud irracional, inclusive desde el punto de vista económico.
Muchos panameños buscan la manera de no faltar a estas fiestas y una de ellas es ahorrando con tiempo y así contar con una buena cantidad para los gastos de transporte, comida, alojamiento, etc.
