Aquella frase que dice "El amor entra por los ojos" se aplica perfectamente al sentimiento que implica ver por primera vez estos vehículos. Con solo mirarlos puedes quedar enamorado de estas joyas automotrices.
Pero no solo son sus espectaculares líneas de diseño fuera de serie: el Chevrolet Camaro descapotable, el Mini Coupé y el Volkswagen Beetle son más que eso.

Del Camaro destaca su poderoso propulsor, un V8 de 6.2 litros con 400 hp acoplado a una transmisión automática de seis velocidades. La capota de lona es de accionamiento eléctrico, tarda tan solo 20 segundos en plegarse completamente. Además, llaman la atención sus elegantes asientos en cuero y el panel de instrumentos.
Respecto al Mini Coupé, es interesante, ya que el auto se convierte en el primer biplaza de la marca.
Lo más llamativo del nuevo Mini es la forma que adopta el techo, que parece como si se hubiera colocado un casco sobre el Mini Cabrio. Y así ha sido, ya que el fabricante ha optado por compartir la estructura del Cabrio, para después colocarle una nueva estructura de metal para el Coupé y de lona para el Roadster.
Por último, el Volkswagen Beetle se caracteriza por ser unos centímetros más alto que su predecesor. Su exterior luce más robusto y con más carácter pero manteniendo rasgos distintivos como el diseño redondo de los faros y la forma del capó.