China está “preparada” para permitir que compañías extranjeras vendan acciones en el segundo mayor mercado bursátil del mundo, según el funcionario de la Bolsa de Shanghái a cargo de la llamada mesa internacional de acciones.
La bolsa ha terminado el trabajo en las normas de cotización y negociación, mientras que las disposiciones tecnológicas, de regulación y del sistema están “preparadas”, dijo Xu Ming, vicepresidente ejecutivo de la Bolsa de Shanghái, en una entrevista del 11 de noviembre realizada en la bolsa. Si bien aún no hay fechas para la introducción de la mesa, debería comenzar “llegado el momento, lo antes posible”, dijo.
“La internacionalización del mercado de valores beneficiará a todo el país, y las compañías extranjeras se sienten muy motivadas”, dijo Xu.
Shanghái, sede de una de las dos bolsas de China, atrae compañías extranjeras a cotizar en el marco del intento del gobierno local de hacer de la ciudad un centro financiero global para 2020. HSBC Holdings Plc, Coca-Cola Co. y NYSE Euronext se encuentran entre las empresas multinacionales que han manifestado interés en vender acciones a inversores en China. Shanghái, el centro financiero del país, ha recibido consultas de compañías extranjeras de las áreas de finanzas, telecomunicaciones, industriales y de productos de consumo, dijo Fang Xinghai, jefe de la oficina de servicios financieros de la ciudad.
Cotizar en China permitiría a las firmas extranjeras beneficiarse de valuaciones más altas y les brindaría acceso a moneda china para financiar su expansión en la segunda mayor economía del mundo, dijo en junio en una entrevista Arjuna Mahendran, jefe en Singapur de estrategia de inversión para Asia de HSBC Private Bank, que administra $460,000 millones en el plano global.
“Eso resultaría atractivo a los inversores locales chinos y les brindaría más diversidad en lo que respecta al tipo de compañías en las que pueden invertir”, dijo.
China también busca reanimar el interés de los inversores en un mercado de acciones que ha declinado los dos últimos años a medida que el gobierno aumentaba las tasas de interés e imponía límites a las transacciones inmobiliarias a los efectos de controlar la inflación .