Ciudades de todo el mundo se convierten en un auténtico escenario de cuento con la llegada de la Navidad, gracias a mercados navideños como el de Núremberg (a 450 kilómetros al sur de Berlín), el más célebre de entre los más de 150 que se extienden por Alemania durante las fiestas, o espectaculares iluminaciones como la de Medellín, en Colombia, o la de los Campos Elíseos de París.
El árbol de Navidad flotante de la Laguna Rodrigo de Freitas, en Río de Janeiro; el mercado de Navidad de la Plaza Mayor de Madrid; y estampas como las de las ciudades centroeuropeas de Praga, Viena o Berlín, son clásicos en estas fechas tradicionales, al igual que los inconfundibles sabores de los puestos de sus mercados, desde el chocolate al vino caliente, la sidra o las manzanas caramelizadas.
Del verano de Sídney (Australia) y sus surfistas vestidos de Papá Noel, a las gigantescas pistas de hielo de Ottawa o Moscú y el frío de Estocolmo o Copenhague, la Navidad es época de adornos, mercados y celebración, y la mejor para visitar otras ciudades.
Datos
Una ciudad navideña como pocas
La capital británica ofrece multitud de estampas navideñas que la convierten en uno de los mejores destinos.