Para entender el concepto de desarrollo económico debemos conocer la capacidad que tienen los países en promover el bienestar a sus ciudadanos.
Los niveles de bienestar se logran a través de mejoras en el crecimiento con iniciativas que promueven la producción de más bienes y la capacidad de ofrecer más servicios.
El dinamismo de producir y ofrecer más buscan brindar mayor progreso y enfocarse en cuanta cantidad de personas se educan, acceden a mejores servicios de salud, y poseen empleos dignos.
Para lo anterior, se requiere que la inversión de los países este focalizada en sectores claves que permitan a la población aumentar sus ingresos para aumentar el poder adquisitivo.
EJEMPLO DE PAÍSES.Países asiáticos ocupan primeros lugares en competitividad.
Podemos utilizar el caso de Singapur, país mas pequeño del sudeste de Asia, que tan sólo con un área de 701 km cuadrados, una población de 4.7 millones de habitantes y una expectativa al nacer de 82 años de edad ha logrado pasar de ser un país pobre a un país rico.
La historia era diferente en los inicios de la década de los sesenta, Singapur poseía un ingreso per capita de $500 y la tasa de pobreza afectaba a la mayoría de su población. Situación similar a sus vecinos de Malasia y Tailandia.
Aquel ingreso per cápita y tasas de pobreza que podrían aun mantenerse en algunos países africanos ha pasado a ser parte de una historia de experiencias superadas para los mencionados países.
El ingreso per cápita actual de un “singapurense” equivale doce veces al ingreso de Bolivia y supera seis veces el de Colombia.
BUENAS PRÁCTICAS. Aprovechar las ventajas geográficas fomenta la integración entre países.
La riqueza de un país no está determinada por la extensión geográfica ni por la cantidad de personas que habitan por área.
Lo más importante es la suma de factores que van desde la estabilidad económica y el respeto a la propiedad privada, como medios de atracción de inversiones extranjeras.
Es indispensable el entorno de reglas claras donde se respeten los derechos de propiedad para dar buenas señales a los inversionistas..
La verdadera riqueza de las naciones es agregar valor a lo que se produce para ser más competitivos con el compromiso de su población de contribuir para alcanzar el anhelado desarrollo.