A pesar de que el precio del ganado bovino en pie está bajando, el costo de la carne para los consumidores se mantiene igual, lo que no tiene explicación alguna, según los propios ganaderos, ya que para que se registre una baja, pasan entre seis y un año y no de forma inmediata como debe ser.
Expertos indican que en este proceso, una gran parte de lo que se ahorra el intermediario, por un menor precio no se traspasa al consumidor, lo que afecta al productor, quien vende a un precio módico, sin obtener mayores ganancias y a los consumidores, que al final tienen que enfrentar altos costos.
Según explicó el secretario ejecutivo de la Asociación Nacional de Ganaderos (Anagan), Euclides Díaz, la libra del novillo en pie llegó a costar hasta $1.05 durante los meses de mayo y junio de este año, pero la libra en pie hoy está en $0.92.
Mientras que la libra de la vaca en pie llegó a costar entre un dólar y $0.96, sin embargo, hoy en Chepo se está pagando en $0.73.
"Ya el ganado bajó su precio en pie y para que esta disminución llegue a los consumidores, regularmente pasa un periodo entre los seis meses y un año, ya que normalmente esa reacción no es inmediata, contrario a lo que sucede cuando el precio aumenta", dijo.
De acuerdo con cifras de la Contraloría General de la República, el índice de precios al consumidor (IPC) anual de la carne de res aumentó un 3.3% en octubre del año en curso.
El economista Juan Jované explicó que esta situación se registra porque el Gobierno no ha logrado manejar el diferencial de precios entre los productores y consumidores, debido a que no ha mejorado los canales de comercialización.
El economista detalla que el productor vende a bajo precio y el intermediario encarece el alimento para el consumidor, una situación que hace que la actividad no sea rentable para el ganadero.
"Solo se pusieron en control de precios algunos cortes y cuando se agotan, el consumidor tiene que comprar cortes más caros y tendría que buscar bienes sustitutos", es decir, si la carne de res está muy cara, moverse a la de pollo, pero al final de cuentas tiene hasta que cambiar su hábito alimenticio, una alternativa que muchas veces no es la más beneficiosa, explicó.
Pedro Acosta, representante de los consumidores concuerda con Jované y reitera que con la baja en el precio en pie, el que la compra no deja de ganar y son los productores los que siguen perdiendo.
"El que está comprando la carne fresca la exporta o vende a restaurante y hoteles de lujo y el consumidor está comprando la que viene de otros países", advirtió.
Díaz explicó que la baja en el precio en pie se debe a que en esta época del año los ganaderos empiezan a ajustar la carga de los potreros, es decir, la cantidad de cabezas de ganado por hectáreas.
"Su carga animal la ajustan en base al cálculo de cómo están los potreros, cuánto tiene de silaje, de maíz guardado, y lo que calculan que no pueden sostener lo venden", sostuvo.
Baja sacrificio
Según Anagan, aunque el precio en pie del ganado está bajando, no hay suficiente ganado para ofrecer en sacrificio, debido, en parte, a los estragos que causó el fenómeno de El Niño y a la falta de agua.
Cifras de la asociación indican que en el periodo de 2014-2015 se registró 198,400 cabezas de ganado menos y eso hace que la oferta de ganado para sacrificio baje este año y se espera que se mantenga así en el 2017.
Importaciones de carne
Ante esta situación, las importaciones de carne de res están supliendo el déficit en el mercado local, al bajar el sacrificio de ganado vacuno en un 16% en octubre en comparación con el mismo mes del año anterior, lo que hace difícil cubrir el mercado local en su totalidad.
"Se están registrando importaciones y eso nos afecta, porque son negocios que debían haber sido nuestros y no son nuestros, porque no podemos suplir el mercado, y el consumidor también se ve afectado porque la carne nacional es más fresca que la importada", explicó Díaz.
De acuerdo con información de Anagan, el total importado de carne en canal a octubre pasado fue de 2 millones 972 mil 373 kilogramos (kg), haciendo un total de 3 millones 757 mil 915 kg, al incluir productos como hígado, bofe, mondongo, entre otros.
Por su parte, la producción nacional de carne en canal es de 60 millones 971 mil 600 kg, sumando 68 millones 25 mil 279 kg, al incluir los demás productos.
A pesar de que se observa que la importación de estos productos cárnicos es menor que la producción nacional, Díaz explicó que lo preocupante es que estas cifras han aumentado en poco tiempo significativamente, si se compara con la de años anteriores.
Cifras
13% fue la baja en el sacrificio de ganado vacuno en Panamá en octubre pasado en comparación con octubre 2015.
16% bajó el sacrificio de ganado vacuno en el mes de octubre en comparación con el mismo mes del año anterior.
12.9% disminuyó el sacrificio de ganado en octubre, en comparación con el mes de enero pasado.
