La presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, advirtió ayer, que el elevado déficit fiscal que enfrenta su país amenaza con convertirse en una crisis económica y recomendó "aprender de Europa que no tomó las decisiones a tiempo".
En una conferencia para ofrecer un balance anual de su gestión, Chinchilla insistió una vez más en la necesidad de que el Congreso apruebe una reforma fiscal para generar recursos frescos que ayuden a disminuir el déficit, que este año, según la mandataria, rondará el 6 % del producto interno bruto (PIB).
El plan fiscal que impulsa el Gobierno pretende aumentar la recaudación en al menos un 1.5 % del PIB a través de la creación de nuevos impuestos, como el del valor agregado que gravaría los servicios y la renta mundial y global.
Chinchilla afirmó que a lo largo del año 2011 elÓrgano Ejecutivo ha tomado medidas para contener una eventual crisis, entre ellas reducir el gasto y mejorar la gestión de cobro de impuestos, pero que estas acciones no serán suficientes para mantener la estabilidad económica del país.
"El Gobierno ha procurado que la crisis fiscal no termine en una crisis económica, pero el tiempo corre y cada vez aumenta el riesgo de que toda la economía se contamine de la crisis fiscal", dijo.