A pesar de que la inversión extranjera directa (IED) a septiembre de este año se ubica en $4,211 millones, con un crecimiento de 17.8%, los efectos de ese dinero invertido no son percibidos por los panameños.
Contrario a esto, la tasa de desempleo y la informalidad en el país han aumentado y se han ubicado, a agosto de este año, en 5.5% y 40.2%, respectivamente.
En el caso específico de la tasa de desempleo, esta presentó un aumento con relación al mes de agosto del año pasado, al pasar de 5.1% a 5.5%.
Del total de la inversión, el 64.5 % son utilidades reinvertidas, es decir, beneficios que no se reparten y se reinvierten en Panamá, explicó el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).
Mientras, el 15.2% corresponde a la compra de acciones de empresas, y el porcentaje restante son inversiones de distintos tipos.
Algo que según el titular del MEF, Dulcidio de la Guardia, demuestra la confianza de los inversores extranjeros en Panamá.
Sin embargo, para el abogado y exdirector de la Policía Nacional (PN), Rolando Mirones, esta inversión es desordenada y se hace en áreas ya saturadas de la economía, lo que al final resulta en la quiebra de empresas locales.
Para el economista Juan Jované, que la IED haya aumentado y que la economía del país no haya crecido, lo que está indicando es que esa inversión ha tenido un efecto multiplicador débil en el país.
De acuerdo con cifras de la Contraloría General, el producto interno bruto (PIB) del país en el tercer trimestre de este año, se ubicó en 4.8%, es decir, 0.9 puntos porcentuales menos que el registrado en el mismo periodo del año pasado, que fue de 5.7%.
A juicio de Jované, otra de las situaciones que pudieran estar dándose es que si esa IED va a la banca, esta la puede usar para dar crédito de consumo y no necesariamente para préstamos de inversión.
"Si una parte de esa inversión extranjera viene a la banca y se invierte en préstamos de consumo, lo que hace es que reduce el coeficiente de ahorro nacional y eso tiene poco impacto en la economía del país", destacó Jované.
Resaltó que puede ser que esa inversión extranjera también está comprando activos ya existentes y eso no hace crecer a la economía, ya que simplemente se da un traslado del activo de una persona a otra.
El economista destacó que las autoridades deben entender que el simple hecho de que la economía se esté desacelerando puede hacer que esa inversión en el futuro se reduzca, porque las personas tienden a invertir en un mercado que se está expandiendo y no reduciendo, como está pasando en Panamá.
Por su parte, Reyes Arturo Valverde, consultor financiero y economista, opina que el efecto de esa inversión extranjera directa no se siente en el país, porque si la misma se hubiera hecho en los sectores productivos del país (agro e industrial) no se estuviera dando la baja en la economía panameña.
"Es muy difícil pensar que esa IED pueda tener un impacto en el proceso económico del país, porque igualmente los bienes de consumo en término de importaciones se han reducido", dijo el economista.
Valverde destacó que ese crecimiento de las inversiones extranjeras en Panamá, "poco a poco se irá reduciendo debido a que como país no tenemos una política económica claramente definida".
