Las fincas dedicadas a la venta de peces en Panamá se han visto afectadas en su actividad, ya que sus ingresos durante el año pasado disminuyeron en un 19.3%, según indica un informe de la Contraloría General de la República.
De acuerdo con el informe, las fincas pasaron de 19 millones 540 mil 998 dólares en 2013 a 16 millones 376 mil 742 dólares en el mismo periodo del 2015, es decir, que se registra una disminución de $3 millones 164 mil 256.

Sin embargo, a pesar de registrarse una disminución en los ingresos, los gastos totales aumentaron en un 5.4%, esto al pasar de 18 millones 434 mil 91 dólares en el año 2013 a 19 millones 424 mil 614 dólares en el año 2015.
Al segundo trimestre de este año, la actividad pesquera presentó una disminución de 11.9% en el producto interno bruto, debido a la baja captura de especies comerciales, lo que se reflejó en la caída de las exportaciones de camarones y pescado fresco o refrigerado y congelado.
Al primer semestre, la categoría mostró una disminución de 11.5%.
En tanto, las remuneraciones pagadas dentro de estas fincas se redujeron en un 4.6%, esto al pasar de 4 millones 496 mil 887 dólares en el año 2013 a 4 millones 290 mil 266 dólares en el año 2015.
Dentro de estas remuneraciones, los salarios pagados subieron 6.5%, esto al pasar de 3 millones 269 mil 278 dólares en el año 2013 a 3 millones 480 mil 758 dólares en el año 2015.
El informe de la Contraloría también detalla que la cantidad de kilos de peces cosechados también ha disminuido en un 9.3%, esto al pasar de 4 millones 500 mil 808 kilos en el año 2013 a 4 millones 081 mil 895 kilos en el año 2015.
Las semillas utilizadas en el cultivo de peces también se han visto afectadas y ha bajado en 38.3%, al registrar 6 millones 558 mil 173 semillas en el año 2013 a 4 millones 046 mil 477 semillas en el año 2015, detalla el estudio.
Ante esta crítica situación, se inició un diálogo nacional.
Actores exponen sus problemáticas ante la mesa de diálogo
Con el inicio del proceso participativo, a través del diálogo nacional se busca poner en la mesa las necesidades del sector pesquero, definir y priorizar ejes estratégicos y acuerdos, generando una visión compartida para la seguridad alimentaria de muchas comunidades que obtienen proteínas y subsisten de estos recursos.
En la actividad participaron asociaciones de pescadores industriales, artesanales y de la pesca deportiva y recreativa; entidades de Gobierno, universidades, institutos y centros de investigación; así como también organizaciones no gubernamentales como parte de un proceso participativo e igualitario entre todos los involucrados con la actividad pesquera.
De acuerdo con registros de la Contraloría General al segundo trimestre de este año, la actividad pesquera presentó una disminución de 11.9% en su aporte al PIB debido a la baja captura de especies comerciales, lo que se reflejó en la caída de las exportaciones de camarones y pescado fresco o refrigerado y congelado.
Cifra
18.6% baja exportación de pescado.
Actividad
11.9% baja aporte al PIB.
