El presidente de la Reserva Federal de Nueva York, William Dudley envió mensaje de optimismo sobre el futuro de la economía de Puerto Rico, cuyo nuevo Gobierno tiene, a partir de enero, el reto de poner en orden las finanzas públicas bajo la presión de una descomunal deuda.
Dudley pronunció en San Juan la conferencia "Oportunidades de crecimiento económico para Puerto Rico" invitado por la Cámara de Comercio, tras la que aseguró que la isla ha encarado la senda de la recuperación después de sufrir durante una década una profunda depresión.
El funcionario estadounidense sostuvo que el próximo Ejecutivo encabezado por Ricardo Rosselló, puede tomar como ejemplo ciudades estadounidenses que sufrieron en el pasado graves problemas en sus finanzas públicas, pero que lograron superarlo.
Citó el caso de Nueva York, que a mediados de la década de los setenta se enfrentó a una grave crisis fiscal que casi provoca el impago de su deuda.
Los problemas de Nueva York en los años setenta, como un elevado gasto público, caída en el nivel de ingresos y la utilización de deuda para pagar gastos operacionales, son, precisamente, los que encara actualmente Puerto Rico, con una deuda que supera los $60,000 millones que provocó que el Congreso aprobara una ley que establece una junta de supervisión sobre el Ejecutivo local.
Dudley, a pesar de su optimismo, dejó claro que la recuperación económica de Puerto Rico "llevará tiempo" y que se trata de una tarea en la que tiene que participar la comunidad empresarial local.
"En Nueva York, el sector empresarial contribuyó con su ayuda a la recuperación", dijo Dudley, que en los últimos 2 años viajó varias veces a Puerto Rico.
Dudley fue positivo también sobre la posibilidad de que Puerto Rico pueda acceder de nuevo a financiarse a través de los mercados internacionales de deuda, de los que está apartado por los impagos a sus acreedores en los que ha incurrido desde finales de 2015.
