Indicadores económicos como el desempleo, la informalidad, el comercio, la producción de alimentos y el movimiento de carga, entre otros, reflejan que la economía panameña, lejos de dinamizarse, continúa en plena desaceleración.
De acuerdo con cifras de la Contraloría, de enero a mayo, los contratos de trabajo disminuyeron 4% con relación al año anterior.
La tasa de desempleo desde el primer trimestre mostró incremento, al pasar de 5.5% a 5.6%, y la informalidad subió a 40.2%.
El panorama no es mejor en el comercio y prueba de ello es la venta de autos que, en los primeros cinco meses del año, mostró una contracción 10.6%, con 24 mil 553 unidades.
El movimiento de contenedores en los puertos nacionales se desacelera. En enero creció 17.5%, en febrero se incrementó 15.2%, en marzo y abril 12.4% y en mayo solo 6%.
La industria manufacturera también evidencia cifras negativas en el sacrificio de ganado vacuno, que registró una baja de 6.1%, el porcino subió 0.3%, mientras que en 2016 creció 10.8%, y la producción de carne de pollo se desaceleró al lograr un alza de 1.9% frente al 8.3% de 2016.
