El vicepresidente de Ecuador, Lenín Moreno, presentó ayer en Viena el proyecto Yasuní-ITT como un futuro modelo para un desarrollo más sostenible del mundo e insinuó que su país podría esperar más tiempo para conseguir el apoyo de los Estados industrializados.
Ante la 14ª Conferencia General de la Organización de Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI), el mandatario aseguró que con esta iniciativa -que pretende no explotar 800 millones de barriles de crudo a cambio de una compensación internacional-, Ecuador “será un símbolo de la necesidad de una transición energética mundial”.
Agregó que con ello el país sudamericano “contribuirá a la estabilización del clima global, evitando la liberación de grandes cantidades de CO2 a la atmósfera”.
La Conferencia General de la ONUDI, presidida este año por la ministra ecuatoriana de Industria, Verónica Sión, está centrada precisamente en el desarrollo en base a energías e industrias verdes, es decir, ecológicas.
Moreno dijo, que esperarían para recibir de la comunidad internacional los fondos para no explotar el crudo de Yasuní-ITT.